FINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE 2019

1 de junio de 2019 - Cristina M. Hernanz y las sabias correcciones de Patricia Vizcaino.

Todo arranca con una llamada de Patricia Vizcaíno; quiere que me sume al equipo que  va a coordinar el cast de bailarines y artistas que intervendrá en el show de 15 minutos previo a la Final de la Champions League en el Estadio Metropolitano Wanda Madrid.

Patricia ya lleva un mes trabajando en la previa del Evento. Los ensayos han de ser en un estadio con dimensiones similares al Wanda así que se organizan en el Estadio Luis Aragonés de Alcobendas, que pertenece al Polideportivo José Caballero.

Cuando llego yo, el día 20 de mayo, lunes, también comienzan los ensayos de los que llamábamos "muchachos de la carpet". Éstos eran los que se iban a encargar de cubrir completamente la hierba de todo el campo en una especie de lonas que tienen la finalidad de proteger y a su vez de darle toda esa pátina de espectáculo a lo que va a suceder antes del partido. En un solo minuto la carpet debe estar en posición y perfectamente estirada. Sobre esas lonas se colocarán a continuación los fragmentos de escenario, que, como fichas de Lego, irán a encajarse perfectamente para soportar el peso del backline y los artistas componentes del grupo IMAGINE DRAGONS. Serán 10 grandes piezas sobre ruedas que, conducidas por un buen número de stage-hands, irán a posición en el tiempo récord de 2 minutos. 

No debemos olvidarnos de la pirotecnia distribuida por todo el espacio. Ésta es manejada por un experto técnico a distancia como si fuera un coche teledirigido a un dron. Va absolutamente programada como si de un lighting show se tratara y se sincronizará de manera mágica con la música en directo de los Imagine Dragons. 

¡Buff!! Nunca había hecho eventos de masas de ninguna índole, y que el primero de mi vida fuera el de la Final de la Champions en un estadio de fútbol...¡Eso era entrar por la puerta grande!; y sinceramente: daba mucho vértigo.

Tampoco se trataba de una regiduría al uso; había que coordinarse con muchos equipos de personas y además en varios idiomas, lo que implicaba hacer cosas que habitualmente no se encuentran dentro de nuestro rango de trabajo. Todo esto incrementado por el peso y la responsabilidad de cubrir las carencias propias de una producción gigante donde cada paso que das implica un esfuerzo máximo y donde muchas veces no queda más remedio que involucrarse en labores y funciones que, de antemano piensas que no te corresponden. Al final lo haces y lo haces bien, pero se te multiplican las tareas y se te esfuma el tiempo. Cosas del directo que te sirven para elaborar una crítica constructiva y a posteriori a modo de balance.

La primera semana transcurría rápido organizando a todo el personal que rondaba los 150 bailarines y acostumbrándonos todos a las grandes dimensiones de tal "escenario". Las comunicaciones eran vía walkies, y tuvimos que hacer carteles para señalizar todo lo posible un entorno adusto en cuanto a asemejarlo a un espacio para el show. Y cuando ya te has acostumbrado... todos al Wanda con la extraña sensación de empezar de cero.

Una vez allí el proceso era el siguiente:

  • Llegada al Wanda de los bailarines acreditada (en buses puestos por la organización o bien por su cuenta)
  • Recogida de Bailarines en Punto de Encuentro para conducirles al área donde estaban ubicados dentro del estadio.
  • Entrada al Cast Area y Check-in.
  • Entrega y control de BIBs (Chalecos o dorsales con su número)
  • Entrega y control de Emisoras + In ear
  • Entrega por utilería del tambor con sus baquetas para llevarlo a posición
  • Todos prevenidos en Vomitorios 1 y 2 con emisoras encendidas para escuchar a la coreógrafa, y con sus tambores correspondientes.

Patricia se encargaba del Vomitorio 2 y yo misma del Vomitorio 1. Todos los bailarines estaban situados en un orden de cara a la salida de cada vomitorio y su posición en el campo; y su zona de Stand by estaba acotada por una linde de cinta americana que los delimitaba y separaba del resto de intervinientes en el evento que tenían sus propias áreas de espera.

Todo el evento, incluyendo la actuación de los Imagine Dragons con los 134 bailarines, abarcaba un total de 14 minutos; los 14 minutos previos al arranque del partido entre los equipos finalistas, Liverpool  vs. Tottenham. Desde el instante en el que se anunciaba el comienzo de todos los carpet guys, stage-hands, stage managers, coreógrafos, utileros, bailarines y demás artistas, prevenidos en sus respectivos "disparadores", los Vomitorios 1 y 2. ¡ Un total aproximado de 400 personas funcionando sincronizados a un solo impulso, en una horquilla de tiempo record! ¡solo 14 minutos!.

Se escucha la música que ya teníamos inoculada  desde hacía 15 días en nuestros cerebros y los nervios empiezan a fluir: " se me ha despegado el in-ear", "no me funciona la emisora y no escucho nada", "esta carra de pirotecnia no corre bien y se atasca"... Madre mía, que nudo en el estómago. Los Stage Managers  que controlan la salida de los fragmentos de escenario levantan la mano para prevenir a los que vamos detrás; la carpet está en posición y esperamos la señal de música para la entrada de la maquinaria. A partir de ese momento todo es vertiginoso: los 10 fragmentos ya corren por el campo empujados por 60 stage-hands en dirección a su marca de posición y ensamblaje; detrás, prevenidas las carras de Pirotecnia (unas 10 o 12 en cada vomitorio) y después los 134 bailarines cada uno con su tambor. La salida es ya un baile en sí mismo y un escalofrío nos recorre la espalda. En ese momento los Stage Managers, coordinadores, utileros y gente del backstage nos miramos entre nosotros. Estamos solos en los vomitorios; alzamos la mirada hacia el campo y vemos el dibujo perfecto que habíamos trabajado tanto para conseguir. Ahora les toca brillar a ellos. Nos quedamos en silencio y antes de que nos queramos dar cuenta todos los artistas emprenden el camino de vuelta a los vomitorios en una carrera de vértigo. Es como un desplegable que se abre solo unos minutos para después desaparecer. Ya no hay artistas, ya no hay escenario, ya no hay carpet... sólo hierba y un campo de fútbol infinito esperando a sus verdaderos protagonistas. Regiduría para una efímera arquitectura en movimiento. Ahí estuvimos Patricia Vizcaíno y Cristina M. Hernanz; así lo vivimos y así lo contamos. TODA UNA EXPERIENCIA.

GALA DE LOS PREMIOS MAX 2019

20 de mayo 2019 - Ana Olmedo

Gema, David y Ana, formamos un equipo consolidado de varios años asumiendo Galas Max. Uno de nosotros asistimos a reuniones previas con el director de la Gala, el departamento de La fundación autor y los directores técnicos del evento. En esa primera reunión el director nos cuenta su propuesta, hace repaso del texto/guión que ya ha confeccionado y de ahí surge la primera escaleta técnica. Sufre diversas modificaciones pero ya constituye una base de lo que será el espectáculo. Esta reunión de toma de contacto suele hacerse aproximadamente un mes antes de la Gala.

Cuando se"aproxima el evento, la misma persona que acudió a las reuniones previas, y que hará las veces de coordinadora, asiste al montaje de la escenografía, sonido, luces etc... Hay mucho que plantear, de cara a la regiduría de la Gala, en esos días de montaje. Además toma contacto con el espacio, entradas, salidas, camerinos, itinerarios, etc... Todo para adelantar trabajo al resto del equipo que aún no ha llegado. También asiste a ensayos en las salas de ensayos habilitadas antes de entrar en sala.

Cuando llega el resto del equipo ya ha acabado el montaje y pasamos a la sala. A partir de ahí nos dividimos:  Gema estará en control, atendiendo a las solicitudes de la televisión y con los movimientos de maquinaria, luces, audiovisuales y Ana y David cada uno en un hombro. Ana está más dedicada al director de la Gala y su ayudante de dirección durante los ensayos, David está en el escenario con pasadas de utilería, entradas y salidas de actores y atento a los movimientos del presentador/a de la gala. 

Siempre contamos con un cuarto regidor que suele ser del lugar donde hacemos la gala. Este regidor nos ayudará sobre todo en camerinos, buscará a los intervinientes para desembarcarlos en el escenario y de ahí ya los encargados de los hombros los llevan a sus marcas y les dan entradas y salidas. Ana, normalmente, se encarga también de los sobres y los trofeos, durante la gala están custodiados por un guardia de seguridad y es importante que no ocurra ninguna incidencia con ellos, ni en ensayos ni, por supuesto, en la Gala. Ana también asume la presentación de la escaleta a los técnicos en una reunión a pie de escenario. (Este año no nos ha dado la vida para hacerla, pero bueno, la solemos hacer).

Somos un equipo que funciona de una forma independiente en sus funciones pero con un alto grado de comunicación entre nosotros. Cada uno asume sus tareas sin saturar el intercom, somos muy concisos y breves y cada uno tiene un alto grado de conciencia de la parte que le ha sido encomendada. En esto tengo que decir que actuamos con una confianza plena en el compañero. En la gala, realmente, ninguno asume toda la responsabilidad de la continuidad, sino que dejamos que vaya "caminando" la función dando breves señales de preparados. Es decir, el control y el escenario están unidos pero a la vez van por su cuenta. Los regidores de escenario estamos en un canal privado y Gema, que está en control tiene su propio canal que amplia al nuestro solo si es necesario, además Gema, tiene a su cargo esa comunicación con TVE que hace de esta Gala un combinado entre función y evento televisivo.

 

Ana Olmedo, regidora

Browse top selling WordPress Themes & Templates on ThemeForest. This list updates every week with the top selling and best WordPress Themes www.bigtheme.net/wordpress/themeforest